Si tienes un teléfono móvil con Android debes meterte en la cabeza que el malware formará parte de tu experiencia de usuario para siempre. Te duela o no, esa es la triste realidad. Puedes tratar de mitigar un poco la amenaza instalando alguna de las aplicaciones anti-malware disponible para Android, pero aun así, siempre estarás expuesto en menor o mayor medida.

Sin embargo, el principal problema del malware en Android, es que detrás de cada amenaza hay un listillo que quiere hacerse rico a expensas de ti. El último caso en la debacle continua del malware Android tiene como misión compra las aplicaciones por ti, pero sin que te des cuenta.

Conocido como MMarketPay, el malware combina el nombre antiguo de la tienda de aplicaciones de Google (Android Market) con el nuevo nombre (Google Play), y aunque suena bastante inocente, la realidad es que alberga motivos siniestros, ya que este nuevo software malicioso ni siquiera requiere permiso del usuario para descargar las aplicaciones, lo cual es un signo muy preocupante sobre la seguridad de Android.

Las estimaciones sugieren que el malware podría haber sido descargado al menos unas cien mil veces, una cifra que no es especialmente significativa con respecto a la cantidad total de usuarios de dispositivos Android, pero si eres uno de los desafortunados que recibe un cargo de 50 ó 100 dólares en su tarjeta de crédito por concepto de aplicaciones compradas sin tu permiso, entonces todo cambia.

Sólo para que se hagan una idea, les contaré algo que me sucedió a mí. Me considero una persona sumamente prudente y cauta en lo que se refiere a la seguridad de mis dispositivos móviles. Sin embargo, cuando empecé a usar por primera vez un teléfono Android, no habían pasado dos meses de uso cuando fui consciente del problema de seguridad de Android, y lo descubrí del modo difícil.

Un buen día descargué una aplicación del Android Market, y en mi inocencia supuse que todo lo que había en el Android Market era legal y estaba verificado, pero me equivoqué. Descargué una aplicación maliciosa, la cual estaba camuflada como otra aplicación muy conocida, y al aceptar las condiciones de uso de dicha aplicación, sin darme cuenta me estaba suscribiendo a un servicio de mensajes premium que me cobraba 2 euros por unos SMS que ellos me enviaban supuestamente con mi horóscopo. Al final perdí unos 20 euros antes de poder darme baja del servicio, y desde entonces no me fío de ninguna de las aplicaciones Android, ni siquiera de las que están en Google Play. Ya que si bien es cierto que días después Google retiró dicha aplicación y otras tantas, a mí nadie me devolvió mis 20 euros.

Ahora soy un excéntrico de la seguridad en mi teléfono Android. Reconozco que actualmente Google Play es más seguro que hace un año, y que si descargas tus aplicaciones exclusivamente desde la tienda Google Play, deberías estar bien, pero el hecho de que cada día aparezca una nueva amenaza no me deja fiarme. Personalmente creo que es una vergüenza que Google esté lanzando actualizaciones de Android, una tras otra, y logren muchas mejoras de software, pero poca o ninguna mejora en la seguridad de la plataforma.

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