Robot humanoide

Google, la compañía de búsqueda y publicidad, ha adquirido Boston Dynamics, una compañía de ingeniería y robótica famosa por la creación de algunos de los robots más avanzados del mundo, incluyendo a BigDog, Cheetah, Petman y Atlas.

Con esta adquisición, se eleva a ocho el número total de adquisiciones hechas por Google de empresas relacionadas con los robots, y ahora la empresa cuenta con equipos de expertos en robótica en California y Japón.

Como habíamos informado está incursión de Google en el mundo de la robótica será dirigida por Andy Rubin, quien antes estuvo a cargo de Android.

Andy Rubin

Ahora bien, está más que claro que Google va en serio y que están interesados en los robots. Sin embargo, lo que no queda claro es por qué. ¿Está Google planeando algún tipo de juego magistral para integrar sus algoritmos de software de IA y de aprendizaje automático con robots humanoides? ¿Es este el comienzo de una historia que en última instancia conducirá a la singularidad tecnológica? La verdad es que no lo sé, pero les aseguro que estos últimos movimientos de Google han empezado a preocuparme un poco.

En marzo de este año Google anunció que Andy Rubin, que hasta entonces era el vicepresidente senior de contenido móvil y digital había sido retirado del equipo de Android para trabajar en “Moonshots”, que en la jerga de Google se refiere a una idea loca, que parecía imposible, pero que con el liderazgo adecuado y ayudado con una cucharada preternatural de innovación, podría funcionar.

El término proviene del moonshot original, que el programa Apollo de la NASA para poner astronautas en la Luna, y que parecía totalmente absurda en ese momento. Para Google, los moonshots son proyectos que pueden parecer una locura o imposible para los estándares de hoy en día, y completamente fuera de la zona de confort de la empresa, pero que pueden cambiar un día el mundo de la misma manera que la búsqueda y la publicidad de productos de Google han hecho.

bigdog-robot-boston-dynamic

Un buen ejemplo de Moonshot serían robots autónomos (con inteligencia artificial) para hacer labores de rescate peligrosas para humanos, para hacer compañía y dar asistencia personas mayores o discapacitadas y por qué no decirlo, para mandarlos a la luchar las guerras.

La idea detrás de estos moonshots es que los ingresos de publicidad de Google se secarán con el tiempo. Por el momento, cerca del 95% de los ingresos de Google, unos 50 mil millones de dólares por año provienen de la publicidad. Si bien esta cifra sigue aumentando, en algún momento Google alcanzará el punto de saturación o será desplazado por alguna startup, y el chorro de dinero pasará a ser un simple goteo. En ese momento, Google necesitará algo más que la búsqueda/ publicidad para seguir teniendo ingresos, como Google Glass, sus coches autónomos, y su proyecto de extensión de la vida/inmortalidad, Calico. Y ahora también la robótica.

Tras la adquisición de Boston Dynamics, Google dijo que tiene planes de cumplir sus contratos existentes, incluido el contrato militar con DARPA, pero no tiene planes de hacer ningún otro contrato con fines militares después de eso. Lo cual es hasta cierto punto tranquilizador.

Dada la diversidad del campo de la robótica, es casi imposible predecir lo que Google va a hacer con su división de robótica. Podría ser tan simple o aburrido como la automatización de sus centros de datos o tal vez sus aspiraciones son un poco más elevadas, no lo sé, a lo mejor la frase “moonshot” es un indicio de que Google quiere desarrollar robots comerciales para explorar la superficie de la Luna, Marte y más allá.

Personalmente, tengo la sensación persistente de que Google combinará su visión por ordenador (Google Glass), el aprendizaje de máquina (búsqueda) y la experiencia robótica recién adquirida para crear, robots humanoides inteligentes que serán empleados en distintas labores. Pero eso no es lo que más me preocupa, sino más bien la gran cantidad de poder que poco a poco van acumulando.

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